Esta modalidad de publicidad se está convirtiendo cada vez más en una herramienta fundamental para el marketing en las empresas.

Pero empecemos por definir qué es PLV:  las siglas significan Publicidad en el Lugar de Venta y hace referencia a cualquier forma de publicidad diseñada con la intención de influir sobre el consumidor en un establecimiento. Engloba expositores, carteles, displays y otros elementos que sean portadores de un mensaje publicitario y estén colocados en un punto de venta.

 El objetivo principal de un PLV es impulsar la decisión de compra de los posibles clientes que lo vean. Es de vital importancia disponer de un buen expositor y tener en cuenta distintos factores para asegurar que sea exitoso:

  • Diseño del PLV: es el primer paso para que un producto resulte atractivo y se abra camino a la consecución del objetivo principal.
  • La ubicación: un factor muy importante. Situar el PLV en un lugar u otro del establecimiento puede resultar determinante para conseguir más o menos ventas.

A la hora de diseñar PLV tenemos que tener en cuenta aportar un valor añadido a   los productos presentados y llamar la atención del cliente.

El PLV debe cumplir una serie de requisitos que la hagan rentable y funcional: facilidad de producción, facilidad de montaje, desmontaje y transporte, etc. Es decir, además de estar compuesta por materiales ligeros, su volumen debe estar completamente optimizado para la paquetización y traslado. 

En este post te vamos a facilitar algunas estrategias para mejorar la publicidad de tu empresa:

¿Por qué PLV? 

El potencial del PLV es enorme. Los elementos PLV son especialmente importantes a día de hoy, ya que el público, a menudo, se encuentra con secciones llenas de productos muy similares. Con un display, podremos resaltar y diferenciar nuestro producto del resto de la competencia.

Personalización 

Un PLV efectivo es aquel que garantiza que el mensaje que quiere transmitir el cliente aplicar está presente en el diseño del mismo. Tienes que tener en cuenta que el mensaje debe transmitir información útil para ayudar al consumidor final.

¿Dónde se coloca un elemento PLV?

En primer lugar, es importante analizar el entorno publicitario en general, saber qué opción prefieres tu, como cliente, y agregar a las estrategias de marketing de tu compañía. Así desde el PLV realizaríamos un estudio respondiendo algunas preguntas, como, por ejemplo, ¿cuáles son las tendencias dentro de la industria y cuáles se adaptan mejor al cliente?

Además de la cartelería clásica, hoy en día hay múltiples diseños nuevos como la cartelería en forma de cubos o tótems.

2.  Expositores PLV 

Los expositores hacen que un producto destaque sobre el resto y ponen al consumidor en contacto directo con el producto promocionado. Podemos diferenciar entre dos tipos principales de expositores, según las necesidades, las características del producto y la cantidad de éste que se quiera colocar en el PLV:

  • Expositores PLV de pie: son los más clásicos y seguramente los que más conoces. Son personalizables y pueden dar infinidad de soluciones creativas para distintas necesidades. Ten en cuenta de que un expositor es un elemento más de marketing, asegúrate de que este hecho con la mayor precisión y con los materiales adecuados, transmitiendo además los valores de tu marca.
  • Expositores PLV Box Palet: este sistema está diseñado para promocionar en gran cantidad un producto de tamaño reducido y que quieras cargar el expositor en tus instalaciones. ¿Su virtud? Que pueden ser transportados con extrema facilidad en palets, pudiendo almacenar una gran cantidad de productos sin renunciar a la personalización.

De igual modo ambos tipos de PLV pueden ser enviados en plano. Si esa es la opción que prefieres, te recomendamos que elijas un proveedor cuyos expositores tengan un montaje sencillo, sin tornillería ni accesorios y que incorpore instrucciones claras y sencillas en sus trabajos.

¿Qué te ha parecido el post? ¿Te ha aclarado las dudas sobre el marketing PLV?